Las infecciones e inflamaciones bucodentales como factor de riesgo de las enfermedades sistémicas

Adopted by the FDI General Assembly August, 2013 in Istanbul, Turkey
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Merging of ‘Association between oral, cardiovascular and cerebrovascular health (2002)’ and ‘Dentistry and General Health (1998)’
Revised version “The association between oral health and general health“ adopted by the General Assembly: 4th September 2009, Singapore


En los últimos quince años, en un amplio corpus de publicaciones se han identificado las infecciones e inflamaciones orales/periodontales como un factor de riesgo para el desarrollo y/o la gravedad de algunas enfermedades y trastornos sistémicos. La investigación se ha centrado en la influencia de la enfermedad periodontal en la diabetes mellitus, las enfermedades cardiovasculares, los problemas en el nacimiento y las patologías respiratorias. Se han sugerido otras asociaciones (por ejemplo, con la demencia, la enfermedad renal crónica y determinados tipos de cáncer), pero las publicaciones sobre estos temas no son sólidas. Además de la relevancia de estos trabajos para la salud general y bucodental de los pacientes atendidos por los profesionales de la odontología, esta investigación tiene importantes repercusiones para el futuro de la atención bucodental en el contexto de la atención sanitaria y de la formación y la praxis interprofesionales.

Declaración

  • Las publicaciones que analizan la relación entre la periodontitis y algunas enfermedades y trastornos crónicos (por ejemplo, la diabetes mellitus, las enfermedades cardiovasculares, los problemas en el nacimiento y las patologías respiratorias) son numerosas e incluyen análisis in vitro, estudios en modelos animales, ensayos clínicos y análisis epidemiológicos de bases de datos de grandes grupos poblacionales.
  • Las asociaciones postuladas son biológicamente plausibles: puede haber efectos directos de los microorganismos orales en tejidos y órganos distantes, así como un efecto sistémico de los mediadores inflamatorios producidos en los tejidos del periodonto como respuesta a la microflora. Asimismo, cabe destacar que existen cofactores comunes a la periodontitis y a muchas enfermedades crónicas.
  • Los metanálisis y los estudios sistemáticos sugieren que un tratamiento conservador en caso de enfermedad periodontal en pacientes con diabetes mellitus es susceptible de reducir los niveles de HbA1c durante por lo menos tres meses. Los estudios de intervención en pacientes con riesgo aterosclerótico cardiovascular se han centrado en marcadores secundarios (por ejemplo, la función celular endotelial) con efectos prometedores pero no en términos de resultados clínicos específicos (por ejemplo, el infarto de miocardio). Algunos estudios clínicos que analizan el efecto de la terapia periodontal en los problemas en el nacimiento han arrojado resultados contradictorios.
  • Los estudios de intervención no necesariamente prueban una relación de causalidad. Se requieren más ensayos clínicos a largo plazo y bien organizados para establecer el efecto de la terapia periodontal en los resultados clínicos de las enfermedades crónicas.
  • Todos los profesionales sanitarios deben comprender las implicaciones clínicas de las enfermedades bucodentales en la salud sistémica.
  • Uno de los pilares de toda estrategia terapéutica que aspire a reducir los efectos locales y sistémicos de la enfermedad periodontal consiste en hacer hincapié en la promoción de una óptima salud bucodental y el control de las infecciones e inflamaciones orales/periodontales.
  • Las Asociaciones Odontológicas Nacionales y Oral Health Care Professionals (OHCP) han de asumir un papel central de asesoramiento a la hora de trasladar los conocimientos científicos en sensibilización pública y formulación de políticas.
  • La FDI, en colaboración con la OMS, ha de abogar fervientemente en pro de la inclusión de la salud bucodental en las políticas sanitarias de los gobiernos y promover el acceso a la atención bucodental.

Referencias

  • Gomes-Fihlo IS, Passos JS, Seixas da Cruz S. Respiratory disease and the role of oral bacteria. J Oral Micro 2:5811, 2010.
  • Lalla E, Papapanou PN. Diabetes mellitus and periodontitis: a tale of two common interrelated diseases. Nat Rev Endocrinol 2011; 7:738-748.
  • Lockhart PB, Bolger AF, Papapanou PN, et al. Periodontal disease and atherosclerotic vascular disease: does the evidence support an independent association? A scientific statement from the American Heart Association. Circulation 2012; 125: 2520-2544.
  • Pihlstrom BL, Michalowicz BS, Johnson NW. Periodontal diseases. Lancet 2005; 366:1809-1820.
  • Stein PM, Desrosiers M, Donegan SJ, Yepes JF, Kryscio RJ. Tooth loss, dementia and neuropathology in the Nun study. J Am Dent Assoc 2007; 138: 1314-1322.
  • Tonetti M, Kornman, KS (editors). Special Issue: Periodontitis and Systemic Diseases – Proceedings of a Workshop Jointly Held by the European Federation of Periodontology and American Academy of Periodontology. J Clin Periodontol 2013; 40 (Issue Supplement s14): S1- S209.
Science Committee

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